

Por Germán Hernández y Sandra Martínez
En el bar Kalimán, a las doce de la noche, está la rubia de ojos azules que alguien quería matar. La nube de oro de su cabeza se agita con el vaivén del rock en español y los dos zafiros de su mirada fulgen como pequeños faros en medio del naufragio brumoso del humo de cigarrillo. El hombre que hace un par de años telefoneó para advertir que el plan para asesinarla ya estaba en marcha apareció ahorcado en algún potrero vacío, pero aquella diosa bruñida parece hoy cerrar los ojos al ritmo frenético de la música. Dice que se siente feliz y protegida con sus amigos.

Claudia Gurisatti - Escríbele!
Buga, Valle
Estudios comunicación social en la universidad Javeriana de Bogotá.
Directora - La Noche de RCN