

Carolina Cruz, toda una reina de corazones!
Ella es la presentadora más linda y deseada de la televisión... Y sin vislumbrarlo, se enamoró de Lincoln Palomeque, uno de los galanes más churros y talentosos del momento.
Carolina Cruz, 'Caro' para todos, es la mujer soñada. Exitosa empresaria, seductora modelo, carismática presentadora, buena hija -mantiene a su familia desde los 18 años-, y amiga única.
A sus 29 años, asegura que ya sufrió por amor, que ya le pusieron considerables 'cachos', que ya no quiere cometer los errores de antes y solo desea encontrar la tranquilidad. Y la halló al lado de Lincoln Palomeque, su novio desde hace dos meses y con el que vive una romántica historia de color rosa.
"Estoy tranquila, feliz, enamorándome, conociéndonos y descubriendo a un ser humano maravilloso y muy positivo".
¿Qué pasó con Daniel Arenas?
Terminé con Dani, tengo los mejores recuerdos, pero todo en la vida pasa por algo y entre nosotros estaban fallando muchas cosas. ¡Uno tiene que dejar que las relaciones fluyan! Terminamos y ahora estoy en un momento ideal...
¿Enamorada de Lincoln?

Valerie Dominguez bailará salsa en una nueva novela
La bella actriz fue escogida como protagonista del proyecto de salsa que realizará Fox Telecolombia.


Después de su participación como Señorita Valle en el Concurso Nacional de Belleza hace diez años, Carolina Cruz ingresó a RCN para transmitir las ferias y fiestas de todo el país. Ahora ella es la más antigua de las presentadoras de entretenimiento para Noticias RCN, mientras que sus ex compañeras han emprendido nuevos proyectos. Al cumplir 30 años, Carolina piensa que es tiempo de consolidarse en otros espacios y siente que los televidentes opinan lo mismo.
¿Los 30 le han hecho tomar esta decisión? Es que siento que ya es hora, pero no es que porque cumplí treinta ese sea el límite; uno nunca deja de aprender.
¿Volvería a un magazín de la mañana? Nunca hay que decir 'De esta agua no beberé', pero la verdad es que lo más duro de un magazín de la mañana es la madrugada, además ahora estoy viviendo un momento especial con Lincoln, salimos a cenar y no nos preocupamos por la hora. Pero aprendí muchísimo en mi etapa en Muy buenos días, por ejemplo, a improvisar.
¿Las directivas del canal conocen su decisión? Me reuní con Gabriel Reyes y le conté que deseo emprender otro proyecto y que me tuviera en cuenta para realizarlo; él me escuchó y sabe de mi inquietud.
¿Tiene un tiempo límite para retirarse del noticiero? No, no hay un tiempo establecido, estoy esperando que un proyecto se concrete para hacer la transición.
Después de cinco años, ¿cómo se siente en su labor de presentadora de farándula del noticiero? Me siento la mamá de los pollitos, soy la más antigua, pero mis compañeras son muy lindas, me piden consejos todo el tiempo y yo con cariño se los brindo. ¿ SOBRE SU TRABAJO ALTERNO COMO EMPRESARIA Estoy desarrollando la línea de calzado 'Carolina Cruz', la mitad es china y la otra mitad colombiana; quiero apoyar el talento de los trabajadores de calzado de nuestro país. Ya me reuní con diferentes distribuidores y estaremos en grandes superficies. Le pongo todo el empeño a mi empresa porque ahí también trabajan mi papá, mi mamá y mi hermano.
SOBRE LINCOLN PALOMEQUE, SU NOVIO Los medios me van a ahuyentar a Lincoln del matrimonio, con tanta presión sobre el asunto. Que tengamos organizado o planeado casarnos, no, nunca lo hemos hablado. Somos muy hogareños y disfrutamos esa etapa; Lincoln vive con su mamá, yo vivo con la mía, por eso creo que nos entendemos tan bien.


Lo último que hizo Geraldine Zivic en televisión fue representar a Isabel en la sombra del arco iris. Ella era la protagonista, y su esposo, Mauricio Navas, el director. Transcurría 1999 y Geraldine no había parado. Había estelarizado Otra en mí y la mujer en el espejo. Quería descansar. Habían sido cuatro años ininterrumpidos de grabaciones que se extendían hasta bien entrada la madrugada. No había parado y Geraldine soñaba con estar en su casa, al lado de su marido y con un bebé entre sus brazos. De ahí que cuando grabó la última escena en la sombra del arco iris, la argentina respiró con tranquilidad prodigiosa.
Al mes y medio desfiló con la colección que el diseñador Oscar de la Renta presentó en Medellín, y dijo "no más". Se dedicó a su hogar y a encargar su primer hijo. Quedó embarazada en enero de 2000. Fue una espera tranquila. Geraldine Zivic se sentía bella y disfrutaba de su estado. No se subió de peso exageradamente, tan solo n kilos, y los antojos y los mareos tampoco aparecieron. Quizás lo único fue que le cogió fastidio a la carne. Nada más. La joven dio a luz el 6 de octubre de 2000: nació varón. Y lo llamaron Fernando, igual que un hermano de su esposo. MADRE TRANSFORMADA: Geraldine se dedicó a criar a su hijo. Y aunque el teléfono sonó varias veces con tres propuestas para que regresara a la pequeña pantalla, ella dijo "no, gracias". Tenía claro que iba a estar al lado de su bebé en los primeros momentos. Entonces, lo vio crecer, lo amamantó, reconoció sus primeros gestos y sus incipientes balbuceos. Una vez cumplió su primer año, la dichosa madre volvió a recibir una llamada. En esta oportunidad la in vitaban a que presentara un casting de antagonista para la telenovela La costeña y el cachaco. En abril del 2003, el papel fue suyo. En consecuencia, la actriz se cortó el cabello y se lo tinturó, pasando de rubio a rojizo para darle una personalidad propia a María Elvira, la novia del `cachaco'. Y le gustó el cambio porque se vio renovada. "Acepté volver a la televisión porque me gustaron el proyecto, el personaje y porque es un trabajo que me permite estar con mi bebé". Fernando no ha sentido que su mamá trabaja. A Geraldine le parece importante dedicarle mucho tiempo a su hijo y está consciente de que los primeros años son vitales para la educación. "Mauricio y yo lo sabemos y tenemos claro que hay que dedicarle todo el tiempo del mundo a nuestro hijo". Paralelo a eso, aceptó hacer una participación especial en el primer capítulo de La lectora, donde actuó al lado de su esposo, uno de los libretistas de la serie. Extraido de la Revista TV y Novelas No. 359, 27 de marzo de 2003